Las próximas citas en ferias de empleo

Estamos sumergidos de lleno en plena rutina de vuelta a las aulas, al trabajo… Durante este período de trabajo y hasta Navidad tienen lugar numerosas ferias de empleo en nuestro país. Parece que este año la lupa está especialmente puesta en los estudiantes; y sobre todo, en las oportunidades en el extranjero. Cada vez son más los que se suman a estas convocatorias para encontrar unas prácticas, hacer networking o simplemente informarse sobre el estado del mercado laboral.

Desde StudentJob queremos animaros a asistir a alguna de ellas. Se trata de puntos de referencia muy relevantes y sin duda una experiencia que puede acabar en muy buen puerto. Algunas de las que ya se han celebrado han generado gran expectación y éxito (como la feria Prestik’12, recién clausurada). Sin embargo, si no has podido asistir a ésta, te recomendamos un par de ellas que se celebran en las próximas semanas:

–          Feria de empleo del British Council (21 y 23 de noviembre, Madrid y Málaga)

El acceso a esta feria es gratuito, pero hay que reservar plaza a través de la página web del British Council. Habrá charlas, talleres informativos, información sobre becas, nivel de idiomas necesario, financiación, alojamiento… Si lo tuyo es Gran Bretaña, toma nota: habrá más de veinte universidades de este país presentes.

–          II Edición Expo Empleo en el Extranjero (2013) Palacio de Congresos de Madrid.

Empresas internacionales de selección ofrecerán información sobre oportunidades reales de trabajo en el extranjero en varios sectores. También habrá puntos de información referentes a trámites legales y de visados, actualidad, idiomas, financiación… La exposición contará también con casos de empresa, coaching internacional, testimonios… Sin duda va a ser un punto de encuentro entre candidatos y empresas muy interesante.

Finalmente, si lo que buscas es un trabajo pero no quieres abandonar España, te animamos a que eches un vistazo a nuestra página web. Disponemos de muchas ofertas tanto en nuestro país como en el extranjero. ¡Suerte!


Consejos para buscar empleo en las redes sociales

Todos estamos al día de la revolución que suponen las redes sociales y el Social Media. Lo que muchos todavía no se han parado a pensar es que estas herramientas no sólo pueden suponer una poderosa arma de networking, sino también un importante motor de búsqueda de empleo. Hoy en día no sólo es suficiente contar con un buen currículum. Muchos expertos aseguran que nuestra “huella digital” en las redes sociales será lo que más tengan en cuenta nuestros reclutadores en un futuro no muy lejano. Del mismo modo, un estudio asegura que más de la mitad de las personas que buscan empleo utilizan Facebook. Así pues, la tendencia parece bastante clara.

Puede que a primera vista suene amenazador o incluso pueda llevar a condicionar nuestro comportamiento en las redes sociales; de tal forma que actuemos como si no fuéramos nosotros mismos. Sin embargo, la clave está en convertir este factor en una ventaja competitiva. De hecho ya existen guías que ofrecen consejos sobre cómo sacar partido a las diferentes redes sociales para encontrar empleo. Las estrategias a seguir no son las mismas en Linkedin, Twitter o Facebook. Cada red social tiene su propio público estratégico y su propio universo girando alrededor.

A grandes rasgos, la clave es crear una marca personal y cultivarla. No podemos pretender añadir contactos a Facebook con el único objetivo de solicitar un empleo; del mismo modo que no podemos seguir esta misma estrategia en Twitter. Los expertos aconsejan “regar” poco a poco la planta de las relaciones profesionales en las redes sociales. Es imprescindible, por ejemplo, tuitear con asiduidad para crear una relación con nuestros seguidores. Se aconseja asimismo seguir a personas y organizaciones relacionadas con nuestro ámbito profesional y especificar de forma clara cuáles son nuestros intereses profesionales en nuestra biografía. En cuanto a Linkedin, uno de los básicos es contar con nuestro nombre completo en el encabezado, sin apodos; y con una fotografía profesional. Hay que tener en mente que cerca del 40% de los desempleados utiliza Linkedin para buscar trabajo, por lo que es importante diferenciarse. El caso de Facebook es más reciente. Últimamente se está hablando mucho de la incursión de la Red Social en el mundo del empleo. Una de cada 5 personas ha recibido una oferta de trabajo vía Facebook y la plataforma ya cuenta con aplicaciones enteramente volcadas en estos términos como BrachOut. Esta app permite incluir información personal y profesional para finalmente buscar empresas y ofertas de empleo.

Finalmente, un par de consejos acercas de la entrevistas vía Skype: éstas son cada vez más frecuentes debido a la globalización y al ahorro de costes que supone para una empresa. Muchas empresas como Studentjob usan esta herramienta con frecuencia. Sin embargo, hay que tener en cuenta que en ciertos aspectos difiere de una entrevista tradicional al uso. Aunque no se trate de un rodaje para una película, debemos cuidar el escenario, asegurarnos de que no interfieran ruidos molestos en la conversación, mirar directamente a la cámara y no a la pantalla y, para terminar, “sobre-actuar” un poco las respuestas ya que en la cámara se nos percibe de otra manera. Aunque sin exagerar, claro.

Como en casi todo, la clave está en la moderación. Tu currículum y tu valía personal son muy importantes, pero hay que tener en cuenta que las redes sociales son, desde hace ya algún tiempo, el tercero en discordia.


Errores que debes evitar en una entrevista de trabajo

Conseguir una entrevista de trabajo hoy en día no sólo es un reto difícil, sino que en muchos casos la mayor dificultad reside en llevarla a cabo con éxito. El empleador debe quedar deslumbrado por nuestro currículum, pero en ocasiones una mala entrevista de trabajo puede tirar por tierra la mejor de las solicitudes. Por eso, desde Studentjob queremos ofreceros una serie de consejos para evitar quedaros a las puertas de un empleo.

En primer lugar y aunque parezca obvio, debemos cuidar escrupulosamente nuestra vestimenta. El hecho de acudir a una entrevista no tiene por qué  incluir necesariamente vestir de traje. Debemos tener en cuenta el sector en el que se mueve la compañía, el ambiente de trabajo y el código de vestimenta de la empresa. Ni que decir cabe que debemos asistir a la cita aseados y con el pelo limpio. En el caso de las mujeres, se recomienda usar maquillaje en su justa medida, sin excederse; y los hombres no deben abusar de la gomina u otros productos para el cabello.

Una vez delante de nuestro entrevistador, el lenguaje gestual es muy importante. Apoyarse demasiado en el respaldo de la silla puede denotar una actitud pasiva o poco receptiva. Sin embargo, inclinarse demasiado hacia adelante puede resultar amenazador para el interlocutor. El equilibro reside en el justo balance entre ambos. Además, sentarnos con la espalda recta no sólo transmite confianza, sino que nos hace parecer más altos y seguros.

La mirada es muy importante y no debemos evitar mirar directamente a los ojos de entrevistador. Mirar hacia el suelo, la pared u otro sitio mientras hablamos o mientras nos hacen una pregunta se considera casi, casi pecado mortal. Poner las manos en los bolsillos o cruzar los brazos puede ser interpretado como síntoma de ser una persona cerrada. Asimismo, jugar con el pelo, las pulseras y otros complementos pueden distraer nuestra atención y la del reclutador.

Finalmente, en cuanto al contenido, hay varios aspectos a a tener en cuenta. Siempre hay que prepararse una entrevista, investigando un poco acerca de la compañía, sus puntos fuertes o débiles, etc. Debemos estar siempre preparados para preguntas como “¿qué puedes aportar tu a nuestra empresa?”, o “¿por qué dejaste tu anterior trabajo?”. En este caso nunca debemos hablar mal de la anterior empresa o de nuestros compañeros, sino denotar una actitud positiva y con ánimo de mejora personal. Debemos tener presente que es mu probable que nos pregunten por tres cualidades positivas y tres negativas de nuestra persona. En dicha situación, siempre debemos jugar con adjetivos que no sean del todo “negativos” como por ejemplo “soy demasiado perfeccionista”. En muchas ocasiones, las empresas están incluyendo preguntas completamente ajenas a un proceso de selección como “¿qué harías para acabar con el hambre en el mundo?” para tratar de despistar a los candidatos y comprobar su capacidad de reacción. Para dichas ocasiones y en general, el mejor consejo es ser natural y sincero.

Esperamos haberos servido de ayuda. A partir de aquí, ¡suerte en vuestra búsqueda de empleo!


¿Trabajo para vivir o vivo para trabajar?

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Trabajo y vida familiar son, con frecuencia, términos incompatibles. La mala gestión del tiempo o la falta de productividad son factores que hacen que el trabajo afecte negativamente a la vida familiar.

Hay personas a las que les cuesta mucho conciliar su trabajo con la vida familiar. Ganar más dinero, las aspiraciones profesionales o no saber poner límites a jefes y compañeros son algunas de las causas que motivan la necesidad de estar más tiempo en el centro de trabajo en detrimento de las relaciones familiares. A pesar de esto, hay que tener muy claro que tanto el trabajo como la familiar son partes que deben ser cuidadas y tratadas como se merecen, dentro de su parcela y sin intromisiones la una con la otra.

La competitividad de nuestra sociedad es otro factor determinante que hace que el trabajo ocupe cada vez más espacios que debieran estar destinados a la familia. Sin embargo, las horas extra no son sinónimo de más productividad, sino más bien al contrario. Existen estudios que demuestran que estas agónicas jornadas son causa de estrés laboral y descontento de los trabajadores. Y esto, obviamente, repercute de manera negativa en la productividad.

Así pues, saber conciliar trabajo y vida familiar es básico. Si no sabemos delimitar donde empieza uno y termina el otro pueden aparecer problemas familiares, estrés, aislamiento social, problemas psicológicos, bajo rendimiento o desmotivación.  No se trata de un asunto que se obvie. Cada vez hay más empresas que destinan recursos a la conciliación de la vida familiar y laboral. La creación de guarderías, la flexibilización de horarios o facilitar el teletrabajo son algunas de las medidas tomadas para lograr la ansiada conciliación.

Consejos para conciliar la vida familiar y el trabajo

1.- Buena organización del tiempo. Planificar las actividades diarias de forma concreta y precisa hará que sepamos qué hacer en cada momento. Es importante ser serios y cumplir los horarios previstos, aunque sin renunciar a un cierto grado de flexibilidad. La falta de previsión suele devenir en un caos de horarios y, por tanto, en pérdidas de tiempo en cosas inútiles.

2.- Aprender a delegar. Hay que saber que no somos imprescindibles. Por tanto, no es necesario que sea uno mismo quien deba hacer todas las tareas. Saber delegar responsabilidades hará que se disponga de más tiempo y las cosas que se hagan se harán mejor y más eficientemente.

3.- Fijar limites. Todo tiene su principio y su final. Y la jornada laboral, por supuesto, también. Es importante establecer un limite de tiempo más allá del cual no se va a seguir trabajando. Si se decide que se harán 8 horas diarias, así se ha de hacer por norma. Eso hará que la planificación de la vida familiar también pueda ser más efectiva.

4.- Saber decir ‘no’. A veces se asumen cargas de trabajo o responsabilidades por no saber negarse a hacerlo. Si uno es consciente de sus límites ha de ser consecuente con ello. Por eso el decir que no a esas tareas evitará precisamente el alargamiento de la jornada laboral.

5.- Cada cosa en su sitio. Ni debe llevarse el trabajo a casa ni los problemas personales a la oficina. Hay que procurar que cada cosa se trate en su lugar y en el tiempo que se dispone para ello. La vida familiar y el trabajo son dos entidades separadas que de ninguna manera hay de mezclar.

6.- Tiempo para el ocio. Todo el mundo necesita tener su propio espacio para la diversión, el ocio o las aficiones. Por eso es importante también destinar tiempo a uno mismo. Esto repercutirá positivamente en todos los ámbitos de la vida.

7.- Sin sentimientos de culpa. Los sentimientos de culpa por tomarse un descanso, el nerviosismo por una presentación o la incertidumbre al verse sobrepasado, deben eliminarse desde un principio. De lo contrario, ninguna de las actividades que realice fuera del lugar de trabajo, lograrán el efecto deseado.

En resumen, con unas pautas prefijadas, una óptima distribución de los tiempos y un cambio de actitud es posible realizar el trabajo de forma productiva y disfrutar de tiempo para cultivar la vida familiar.

 

Fuente: Untrabajo.es


¿Eres Erasmus?

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Puede que no conozcas mucho de la vida de Erasmo de Rotterdam, pero seguro que conoces las becas llevan su nombre. Este programa de movilidad europeo permite tanto a estudiantes como a profesores llevar a cabo parte de sus estudios en el extranjero. Se trata de una iniciativa muy popular y que cada vez cala más hondo entre los estudiantes españoles. Una experiencia que, por otra parte, muchas empresas tienen cada vez más en cuenta a la hora de otorgar sus prácticas o becas.

España se convirtió el año pasado en el país que más estudiantes envió al extranjero con esta ayuda. Cataluña, Madrid y Andalucía aglutinaron el 50% de estas becas, que aumentaron en todas las Comunidades Autónomas, sobre todo en Extremadura y Galicia. Del otro lado, las regiones donde menos se solicitaron fueron La Rioja y Baleares.

Los que se benefician de este programa en nuestro país cuentan con destinos de preferencia. Destacan Italia, Francia, Reino Unido y Alemania por este orden; mientras que Croacia y Liechtenstein se encuentran en la cola de la lista.

La mayoría de los solicitantes, casi un 90%, son universitarios. Se trata de una experiencia que te permite abrirte tanto personal como profesionalmente. Con las cifras en la mano, podemos afirmar a ciencia cierta que en un par de años se tratará de un requisito indispensable para la contratación en muchas empresas. De hecho ya lo es a la hora de elegir candidatos para unas prácticas profesionales.

Nosotros queremos hacer nuestra propia encuesta…

 


Ellos tampoco lo lograron a la primera

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Sabemos que muchos de vosotros todavía estáis de vacaciones y otros tantos quizá estéis desempeñando vuestro primer empleo o un trabajo de verano. Puede que sólo os lo toméis como una vía para ingresar dinero extra y la labor que realicéis no os satisfaga del todo. Pero debéis saber que la inmensa mayoría de los mortales hemos pasado por esa situación y por lo tanto, no debéis desanimaros. Incluso muchos famosos llevaron a cabo tareas cuanto menos curiosas antes de llegar al estrellato. Por ello, hoy queremos dejaros una serie de ejemplos de este tipo que sirven como indicadores de las vueltas que da la vida 😉

Jennifer López: Todo el mundo está al tanto de sus archi-aseguradas caderas, pero lo que muy pocos conocen es que antes de saltar a la fama trabajó como recepcionista.

Brad Pitt: Se trata de uno de los rostros más cotizados de Hollywood, y, sin embargo, antes probó suerte como limpiador de piscinas, repartidor de frigoríficos o mascota de una cadena de comida rápida.

Harrison Ford: Fue carpintero. Y muy bueno por lo visto.

Sean Connery: Sean trabajó previamente como albañil, socorrista y repartidor de leche. Desde luego se trata de una persona polifacética.

Sylvester Stallone: A muchos no les gustaría haber estado en su piel: se dedicaba a limpiar las jaulas del zoo.

Mariah Carey: No sabemos si mientras desempeñaba su trabajo como camarera o peluquera, también cantaba…

Madonna: La reina del pop mucho tiempo atrás vendía donuts.

¿Necesitas más ejemplos? A la vista está que ellos no siempre se han dedicado a lo que más les gustaba… Pero si algo queda claro es que de todo se aprende.


Aprender a emprender

Hace un par de días tuvo lugar la celebración del Día Internacional de la Juventud (cada 12 de agosto). Con motivo de dicha fecha, el Secretario General de Naciones Unidas, Ban Ki-moon, anunció que los jóvenes son los más afectados por la crisis económica mundial. Este es un dato que no nos sorprende, pero las cifras son mareantes: hay 75 millones de jóvenes desempleados y hasta 228 millones que viven sumergidos en una economía informal y en condiciones de pobreza extrema.

Con semejante clima es lógico que cada vez sean más aquellos que buscan montárselo por su propia cuenta. Un estudio reciente de la consultora Círculo Formación desvela que uno de cada cuatro estudiantes de Bachillerato planea montar su propio negocio al terminar sus estudios. Esto refleja que la tendencia y la mentalidad de trabajo ha cambiado por completo en nuestro país. Cada vez son menos aquellos que se plantean presentarse a una oposición una vez finalizada su etapa de formación. También se reduce el número de trabajadores por cuenta ajena. Y desde luego se está intentando hacer un esfuerzo por parte de ciertos organismos o administraciones para potenciar la cultura emprendedora en nuestro país.

No sabremos si este esfuerzo por retener la creciente “fuga de cerebros” de nuestro país fomentando la cultura emprendedora dará resultado hasta dentro de un par de años. Desde luego no es tarea fácil. De un lado, los que apoyan este tipo de inciativas no quieren que su trabajo caiga en saco rato. Del otro, los esfuerzos muchas veces no se ven compensados debido a la espesez de los trámites burocráticos para crear un negocio, la falta de información y de apoyos o la incapacidad para resultar constantes.

De cualquier manera, si algo es cierto es que se necesitan jóvenes con buenas ideas. Pero no basta sólo con tener una idea, hay que ponerla en práctica. Así que si este es tu caso, toma nota de los siguientes consejos que pueden ayudarte a dar ese pequeño empujón que necesitas:

Estudia la viabilidad de tu proyecto. Puede que tengas muchísimas ganas de sacarlo adelante, pero debes conocer primero el margen de rentabilidad del mismo, quiénes son tus principales competidores, cuándo comenzarás a generar beneficios… Si nos lanzamos a la piscina, por lo menos que sea con agua.

Márcate unos horarios. Trabajar por cuenta propia no significa trabajar cuando uno quiera, sino ser consciente de que somos los únicos responsables de que el trabajo salga adelante. Y para ello necesitamos ser constantes.

Elige un proyecto ilusionante. Si realmente creemos en lo que hacemos disfrutaremos de nuestro trabajo. De esta manera también será más fácil resolver cualquier inconveniente que pueda surgir y ser más persistentes.

No te desanimes. Si se fracasa, es síntoma de que al menos se ha intentado. En nuestro país en ocasiones se ve como un “perdedor” al que fracasa en este tipo de inciativas, pero en la cultura de otros países mucho más avanzados que nosotros en emprendimiento esto se convierte en un claro síntoma de que se trata de alguien motivado, con ideas y que desde luego conseguirá mediante un intento u otro su propósito.

Si quieres, puedes.

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