Errores que debes evitar en una entrevista de trabajo

Conseguir una entrevista de trabajo hoy en día no sólo es un reto difícil, sino que en muchos casos la mayor dificultad reside en llevarla a cabo con éxito. El empleador debe quedar deslumbrado por nuestro currículum, pero en ocasiones una mala entrevista de trabajo puede tirar por tierra la mejor de las solicitudes. Por eso, desde Studentjob queremos ofreceros una serie de consejos para evitar quedaros a las puertas de un empleo.

En primer lugar y aunque parezca obvio, debemos cuidar escrupulosamente nuestra vestimenta. El hecho de acudir a una entrevista no tiene por qué  incluir necesariamente vestir de traje. Debemos tener en cuenta el sector en el que se mueve la compañía, el ambiente de trabajo y el código de vestimenta de la empresa. Ni que decir cabe que debemos asistir a la cita aseados y con el pelo limpio. En el caso de las mujeres, se recomienda usar maquillaje en su justa medida, sin excederse; y los hombres no deben abusar de la gomina u otros productos para el cabello.

Una vez delante de nuestro entrevistador, el lenguaje gestual es muy importante. Apoyarse demasiado en el respaldo de la silla puede denotar una actitud pasiva o poco receptiva. Sin embargo, inclinarse demasiado hacia adelante puede resultar amenazador para el interlocutor. El equilibro reside en el justo balance entre ambos. Además, sentarnos con la espalda recta no sólo transmite confianza, sino que nos hace parecer más altos y seguros.

La mirada es muy importante y no debemos evitar mirar directamente a los ojos de entrevistador. Mirar hacia el suelo, la pared u otro sitio mientras hablamos o mientras nos hacen una pregunta se considera casi, casi pecado mortal. Poner las manos en los bolsillos o cruzar los brazos puede ser interpretado como síntoma de ser una persona cerrada. Asimismo, jugar con el pelo, las pulseras y otros complementos pueden distraer nuestra atención y la del reclutador.

Finalmente, en cuanto al contenido, hay varios aspectos a a tener en cuenta. Siempre hay que prepararse una entrevista, investigando un poco acerca de la compañía, sus puntos fuertes o débiles, etc. Debemos estar siempre preparados para preguntas como “¿qué puedes aportar tu a nuestra empresa?”, o “¿por qué dejaste tu anterior trabajo?”. En este caso nunca debemos hablar mal de la anterior empresa o de nuestros compañeros, sino denotar una actitud positiva y con ánimo de mejora personal. Debemos tener presente que es mu probable que nos pregunten por tres cualidades positivas y tres negativas de nuestra persona. En dicha situación, siempre debemos jugar con adjetivos que no sean del todo “negativos” como por ejemplo “soy demasiado perfeccionista”. En muchas ocasiones, las empresas están incluyendo preguntas completamente ajenas a un proceso de selección como “¿qué harías para acabar con el hambre en el mundo?” para tratar de despistar a los candidatos y comprobar su capacidad de reacción. Para dichas ocasiones y en general, el mejor consejo es ser natural y sincero.

Esperamos haberos servido de ayuda. A partir de aquí, ¡suerte en vuestra búsqueda de empleo!


El peligro del envío de un correo genérico… y su respuesta.

Sabemos que buscar empleo puede resultar muy, muy desalentador. Sin embargo, nunca pensamos encontrarnos con respuestas tan llamativas por parte de una compañía como la que recibió Carlos, el protagonista de una historia que encontramos hace unos días circulando por la Red.

Carlos decidió enviar su currículum a una productora audiovisual para que lo incluyeran en cualquier proceso de selección que pusieran en marcha. Hasta ahí todo normal. Sin embargo, su sorpresa fue mayúscula al recibir una contestación “bomba” por parte de la empresa. Nicolás Alcalá, uno de los socios del negocio, comenzó a desgranar pieza por pieza el email del candidato: “Somos una productora donde, si sumamos las edades de los tres socios fundadores, tendríamos edad para que nos trataras de usted. Pero por separado tenemos sólo un cuarto de siglo cada uno y nos ofende ligeramente que nos consideres tan mayores“.

A primera vista está claro que el email no iba a ser del todo “amigable”. Básicamente, Alcalá argüía como principal argumento de su molestia el hecho de haber recibido un mail “genérico” por parte del candidato. Esto dio lugar a “perlas” como “Si ni tan siquiera eres capaz de personalizar 300 emails con currículum que habrás enviado, ¿crees que podemos confiar en tí para tareas más complejas? No hemos leído tu cv, pero como tú tampoco nuestra web y lo que hacemos lo mismo surgen cosas divertidas como que te hayas confundido y en realidad seas pescadero“. A lo que, tras un par de líneas, sentencia al final del correo: “Si eres pescadero dínoslo, tenemos un puesto para tí“.

Todos podemos imaginarnos cómo seguramente se sintió Carlos al recibir dicha contestación, pero la historia no acaba ahí. El socio en cuestión decidió publicar el correo original con el envío del currículum y su propia respuesta en un blog de la productora, para “alertar” de qué es lo que no deben hacer los solicitantes de empleo en su compañía.

A partir de ahí, la indignación en la Red corrió como la pólvora. Fueron muchos los que manifestaron su apoyo a Carlos en las redes sociales y otras plataformas. El torrente de comentarios llegó hasta la productora y el propio socio tuvo que pedir disculpas públicamente: “No son maneras. Es desafortunado. Es prepotente y es cínico. No era mi intención, ni por lo más lejano, humillarte. Tampoco tengo nada contra ti o cualquier otra persona. (…) En Riot Cinema somos muy transparentes. Intentamos compartir lo que nos pasa, bueno y malo, y a veces plasmamos en un post una primera reacción”

Se trata sin duda de un caso más que llamativo. Si queréis leer ambos emails por completo, podéis echar un vistazo a esta foto:

Image

Fuente: Internet

De cualquier manera, queremos conocer vuestra opinión. ¿Qué os parece el mail del candidato? ¿Y la reacción de la compañía? ¿Habéis tenido alguna experiencia similar…?